La crujía simple
Entre las cosas que más me gustan, están las construcciones antiguas, más bien las casas patronales de la zona central, chilenas. Hay evidentemente un gusto por la historia, por lo que allí pasó (no me puede dejar de pasar al estar en Calera de Tango, y recordar la historia del constructor de fortificaciones respecto de la falta de cal, o la imagen del mueble de la sacristía de la Catedral), pero también existe un gozo directo de los materiales, y de cómo al haber ya pasado el tiempo por ellos parecen haberse hecho parte del paisaje que los rodea.
Ahora, a pesar de eso, y de que se supone es lo esencial de una casa de campo chilena, el que se ordene en torno a un patio me deja indiferente. Me pasa lo que le pasó a áquel que fue al partenón y no vió correcciones ópticas, sino que columnas atoneladas.

De hecho, en construcciones como San José del Carmen del Huique no hay tantos patios cerrados ni “ordenadores”: hay una multiplicación de bloques de crujía simple, siempre de crujía simple, con corredores a sus lados y espacios vacíos a sus alrededores para que les llegue luz y aire. Eso hace que, casi siempre, los recintos tengan ventanas por dos de sus lados, salida a distintos patios y la posibilidad cierta de ventilar de forma cruzada. De esa manera, ese aire particular que tiene siempre una casa de campo resulta del aire pasando al lado de los adobes que no están nunca resecos ni nunca mojados.
Del patio se habla porque, claro, ese espacio vacío que se deja al lado de los corredores es más grande que lo necesario sólo para que circule el aire y la luz. Pero no es un elemento que “ordene”: más bien, tiende al desorden, y esa multiplicación de recorridos cuestiona también la noción del corredor como circulación: es muy común que los espacios se conecten entre sí, unos con otros, quedando el corredor como un recinto más, al aire libre, superconectado con el patio. y no como un pasillo (lo que dejó de pasar en la casona de lo Contador).
Otra cosa que me gusta es que me gusten más los bloques orientados de norte a sur: ahora último me he dado cuenta que lo que me hacía más agradables el refectorio, la capilla o la sala de consejo de la casona de lo Contador es que el sol no siempre les llegaba por el mismo lado, y que entrar en ellos era, de alguna manera, siempre más inquietante que entrar en las salas del segundo piso o en las oficinas del frente, siempre tan frías.
October 19th, 2006 a las 6:28 am
En el texto se refiere a “crujía simple”, ¿a que se refiere con eso?.
Gracias
Ignacio Campos Schwarze
October 19th, 2006 a las 12:45 pm
Crujía es la distancia entre dos elementos estructurales. En algunas partes encontrarás “distancia entre dos muros de carga”, que básicamente es lo mismo. Y queda así más claro para el caso de la casa chilena.
Te habrás dado cuenta de que el artículo se refiere exclusivamente a los muros de carga, y no a los pilares que sostienen el alero del corredor.
Gracias por tu comentario-pregunta.
MA., ASe
October 19th, 2006 a las 2:36 pm
Muchas gracias, responde absolutamente a mi duda. Por otra parte me gustaria saber si me puedo contactar con usted ya que me encuentro haciendo mi tesis en un tema relacionado con la restauración del patrimonio (estudio construcción civil en la P.U.C.) y me gustaria ver si me pudiera contactar via mail de modo de poder consultarle algunas cosas si es que no fuera mucha molestia
October 19th, 2006 a las 3:43 pm
Ignacio: No sé qué tanto te puedo ayudar con eso, pero igualmente me puedes escribir pinchando en “contacto”, en la misma página.
MA., ASe