La conversación de cocina

Algunos materiales absorben el sonido, y lo transforman en calor. Otros, en cambio, lo reflejan, como es el caso de los cerámicos. Los materiales que absorben el sonido son, entre otros, alfombras, muebles tapizados, cortinas, etc.

Así, cuando se construye una sala de conciertos, es necesario no excederse en el uso de materiales absorbentes, o de otro modo el espacio tiene una constante “sensación de vacío”. Más aún si es un espacio muy alto y muy grande.

El de más arriba es un trabajo de Janet Cardiff, una maqueta de un teatro.

Si ésto parece demasiado lejano de nuestro ejercicio común, pues pocos de nosotros construiremos salas para conciertos, me gusta pensar que las cocinas, o los baños, se prestan y generan mejor que otros lugares las condiciones para conversar, sobre todo asuntos delicados o entristecedores. Quizás la abundancia de cerámicos hace rebotar el sonido a tal punto que nos sentimos menos sólos.

2 Comentarios to “La conversación de cocina”

  1. Ismael Dice:

    En otra nota, si no me equivoco ese trabajo de Cardiff incluye unos auriculares donde escuchas una historia ficticia de espionaje que ocurre entre los asistentes a tu lado (asistentes virtuales: sólo existen en el audio de los auriculares). Todo esto mientras suena la opera.

  2. martin Dice:

    Isma: Si, es así. De hecho, ese trabajo lo vimos juntos en ZKM. Era un trabajo muy bonito.

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