Insisto: grandes construcciones

Ya lo publiqué hace unas semanas, pero hoy, después de hacer un pequeño viaje en avión, tengo que insistir: en la imagen se ve el haras Santa Eladia, fundado por Benedicto Aguado hace 50 años. Hasta donde yo he visto, el único campo en Chile con alamedas dobles, y diría que hasta triples.
Queda bastante cerca del valle del Puangue, justo antes de llegar al restaurante Copec que pasa sobre la carretera. Ese restaurante es bastante grande e imponente, es cierto, pero su influencia no pasa de ser icónica, o muy puntual. En cambio, el haras Santa Eladia dura 30 segundos pasando a 100 km/h. Lo que quiero decir con esto es que, sobrepasada una cierta escala, todo nos parece natural. El campo nos parece un ambiente natural, por ejemplo, pero la casa patronal no. Aunque ambas sean, finalmente, construcciones artificiales.