El depósito de libros
Existe en Nara, Japón, un edificio llamado Shoso-in, que, durante años, sirvió para guardar los documentos oficiales del imperio. Es un edificio de madera, y, entre otras cosas, tenía una particularidad: cada uno de los palos con los que fue construido fue dispuesto separado del siguiente unos cuantos milímetros. Los constructores sabían que, cuando fuera invierno, las maderas se hincharían, impidiendo que el frío viento entrara al edificio. Y que cuando fuera verano, la separación entre las maderas dejaría pasar la refrescante brisa.
