La división del espacio, haw-haw
Es una constante, en algunas construcciones, esto de estar sueltas en un terreno vasto. La casa en la cascada, la Kauffman, o esta de Aires Mateus. Probablemente esta es una condición que se da en algunos encargos, la de tener los límites del sitio tan lejos de la construcción que no llegan a afectarla.
Lo curioso es que es también la constante en buena parte de los dibujos, renders de arquitectura que se hacen hoy en día. Asi como también son constantes las vistas “vuelo de pájaro” y demás enfoques imposibles de percibir en la realidad cotidiana.
La pregunta natural es si acaso es propia de una construcción esa condición de objeto suelto y libre, o si siempre su inevitable relación a la tierra (al planeta tierra) obliga a pensar las construcciones como un sencillo (o no tan sencillo) “alzamiento” del terreno en alguna parte (y que conste que nada tiene que ver con que las construcciones deban ser “topográficas).
De una cosa sí estoy seguro: la construcción pensada como objeto libre e independiente olvida, o quiere olvidar, que es parte de una construcción hecha antes que ella: la de los límites entre propiedades. Más allá del límite, quiere creer que hay un agujero negro.

November 29th, 2006 a las 3:07 pm
Como de costumbre, otro gran artículo. Felicidades.