Desde el vaso o desde el agua
Hay dos maneras de pensar una cosa, que yo conozca: una, desde el agua al vaso. Estudiar las propiedades del agua, o lo que sea, y luego proponer un vaso. La otra, es tener desarrollado el vaso y salir a ver “para qué sirve”. La primera es la que pareciera, a simple vista ser la más común: tengo un problema, y le doy solución.
Sin embargo, un estudio poco exhaustivo de la historia demostrará que no, que el desarrollo de una cosa es bastante más complejo que desde el vaso o desde el agua.
