La dedicación

Del tiempo en que las artes, y entre ellas la de construir, cuando lo era, consideraban a la moral entre sus obligaciones, encontré esta frase de John Ruskin. Está en un libro que se llama “Ténicas de dibujo”, de editorial Laertes. No es la primera vez que le leo algo así a Ruskin. De hecho, creo que siempre le leo más o menos lo mismo.

Es un dibujo de una antigua casa en Lucerna.

La frase dice así, sobre un niño o aprendiz que dibuja bien: “Pueden reirse  cordialmente o mostrarse complacidos de lo que ha hecho, del mismo modo  que se muestran complacidos por verle sano o contento; pero no deben elogiarle por ser listo, como no deben elogiarle por ser forzudo. Deben elogiarle tan sólo por el coste de su dedicación, o sea, por su atención y su aplicación en el trabajo; de otro modo, harán que el niño trabaje por vanidad, y siempre mal”

Un comentario to “La dedicación”

  1. serébreve Dice:

    Además, ser listo o forzudo no es mérito del niño. Me recuerda la moral estoica:
    “No presumas nunca por la superioridad ajena. Si el caballo presumiendo, dijera: “Soy hermoso”, sería soportable. Pero cuando tú dices presumiendo: “Tengo un hermoso caballo”, sábete que presumes de la bondad de un caballo. ¿Qué es lo tuyo? El uso de las representaciones. Así que presume entonces, cuando te comportes conforme a naturaleza en el uso de las representaciones. Entonces estarás presumiendo de tu propia bondad”
    Epicteto; Manual; fragmento 6.

Leave a Reply