Prouvé y la gordura y la delgadez
Ya que, hoy en día, es la energía (la falta de ella), lo que nos quita el sueño, las casas y demás construcciones están siempre vestidas y revestidas (salvo algunos que se resisten a aceptarlo y optan por el derroche). Dobles pieles, aislación, forros, etc., completan un panorama que bien se puede comparar con la teoría de la cebolla al vestir: camiseta, camiseta manga larga, camisa, sweater, chaqueta y sobre todo.
Al ver construcciones de los años 50, de Prouvé o Elwood o tantos otros, llama la atención la delgadez de los elementos. De seguro estas casas implicaban un gasto enorme de energía en invierno (en California si hace frío, incluso nieva), pero no era una preocupación: la fascinación estaba en las nuevas tecnologías para construir.
Creo que, así como la ropa es ahora muy delgada pero muy eficiente (como la propaganda de Patagonia “Lighter, not weaker”), el desarrollo de las tecnologías de construcción volverán a buscar lo que se buscaba en esos años, elementos ligeros, delgados, que ahorren espacio, pero eficientes. Lighter, not weaker.
